¡Menudo peste!

Dos amigas que se encuentran y se ponen a cotillear sobre sus relaciones sexuales y una le comenta a la otra que tiene un gran problema y es que ningún hombre le comia el coño porque le decían que olia a cebolla. La amiga después de pensar en una solución se acordó de un amigo que tenía ella que no tenía olfato ninguno y decidieron quedar los dos para que conocerse.
Fueron a cenar y después no lo dudaron más tiempo y se fueron al piso de él para meter un polvete, y el hombre empezó a besarle por todos sitios y cuando llegó al coño y se lo empezó a comer al cabo del rato dijo:
– Que peste a cebolla!
Y ella sorprendida le recrimina:
– Pero si me dijo mi amiga que no tenias olfato ninguno!!
Y él responde :
– Si ya, pero no ves cómo me lloran los ojos…

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