¡Coño, fallé!

Una monja y un monje en un monasterio jugando a los dardos. Empieza tirando la monja, quien lanza diciendo:

– Jesucristo, sé que estás conmigo, ayúdame.

Y el dardo dio justo en el centro de la diana.

El monje lo veía muy difícil de igualar, así que tiró y ni siquiera dio a la diana:

– ¡Coño, fallé!.

– Padre, no diga usted palabrotas, porque si se enfada Dios enpezará a temblar el suelo, se caerá el techo, se abrirán las puertas del cielo, caerá un rayo y le partirá en dos.

El cura sigue jugando, y después de la tercera tirada que falla consecutiva, no aguanta más:

-¡Coño, fallé!.

Empieza a temblar el suelo, se cae el techo, se abren las puertas del cielo, cae un rayo y parte a la monja en dos. Desde arriba se oye:

– ¡COÁ‘O, FALLÉ!

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